Al igual que el resto de compañías aéreas pertenecientes a la Asociación Europea de Aerolíneas de Bajo Coste, ELFAA, Flybe apoya la inclusión de la aviación en el sistema de intercambio de emisiones de la UE.
El reciente Informe Stern calculó la cuota global de gases de efecto invernadero de la aviación en el 1,6%. Aunque es una cantidad pequeña en comparación con el 24% correspondiente al transporte por carretera, la industria de la aviación reconoce que es preciso adoptar medidas para abordar este problema. Un sistema de intercambio de emisiones bien diseñado es, sin lugar a dudas, la forma medioambiental más eficaz de conseguirlo.
La flota de aviones de Flybe es una de las más jóvenes y con mayor sensibilidad medioambiental del mundo y nos sentimos decepcionados por la decisión de retrasar la inclusión de todos los vuelos con llegada y salida de aeropuertos de la UE, tal y como había propuesto la UE en el borrador inicial de la normativa.
Limitar inicialmente el ámbito del plan a los vuelos intracomunitarios sólo alcanzará al 20% de las emisiones de carbono de la aviación europea, o aproximadamente el 0,5% del total de emisiones de la UE. Es injusto y discriminatorio que las líneas aéreas de largo recorrido, las más contaminantes, no tengan que pagar el coste de sus emisiones. También existe un grave riesgo de que el retraso en incorporar el tráfico de largo recorrido se convierta en innegociable, lo que supondría una desventaja competitiva para las aerolíneas que sólo operan en Europa, como Flybe, a pesar de ser los productores más eficientes.